Presentación

La generación de proyectos en los distintos ámbitos de desarrollo económico de Córdoba y de su provincia requiere de la incorporación de modelos coherentes con la sociedad globalizada en la que estos proyectos han de promoverse e implementarse. Córdoba, Ciudad Mundo denomina un entorno facilitador liderado por la Universidad de Córdoba, que pretende promover un método de crear marca de ciudad y de provincia con el fin de mejorar la proyección y la internacionalización de los proyectos generados en Córdoba y su contexto, al mismo tiempo que apuesta por un modelo de desarrollo social sostenible basado en la cultura y la formación como elementos dinamizadores de un modelo de desarrollo socio-económico que requiere la implicación y el compromiso del individuo y de sus ámbitos asociativos (familiar, socio-afectivo, laboral e institucional) más cercanos.

La generación de empresas colectivas y comunes ha sido promovida principalmente por plataformas o agrupaciones en torno a una serie de principios compatibles con posicionamientos ideológicos claramente marcados. Estas empresas colectivas, como la generación consciente de una imagen de ciudad o comunidad, han sido promovidas en la mayoría de los casos por las administraciones públicas en el marco de la promoción de un territorio o de un evento con fines relacionados con el turismo y la promoción.

En la actualidad, se dispone de modelos y de referentes contrastados cuando se inicia un proyecto como el que nos ocupa. Keith Dinnie (2012) habla en su libro City branding: theory and cases de las premisas que deben regir la generación de una imagen compartida del contexto socio-económico que los diferentes agentes que en él participan buscan y pretenden. Para ello, Dinnie propone un modelo de trabajo que parte de los siguientes principios:

  1. Apuesta por la cultura y la formación como valor añadido y elemento dinamizador, así como por el compromiso con el desarrollo sostenible en el terreno individual, colectivo y global. La formación permanente (life-long learning) del individuo en su vertiente personal, social y profesional promueven una cultura de compromiso con el desarrollo de estos tres niveles que promueve y genera el impulso y energía necesarios para la activación y el mantenimiento de este tipo de de proyectos.
  2. Aprovechamiento de las redes nacionales e internacionales ya existentes, que constituyen un nuevo ámbito de influencia y de proyección duradero y permanente.
  3. Implicación del tejido y el sector empresarial de forma individual y colegiada como agentes destacados de las diferentes iniciativas. En el entramado complejo de una sociedad civil en un marco global el empresariado juega un papel dinamizador insustituible con un liderazgo transversal muy influyente. Debe configurarse como ente generador, impulsor, facilitador y receptor de los proyectos generados en este marco.
  4. Acompañamiento de las administraciones públicas. Los distintos niveles de la administración del Estado (nacional, regional, provincial y local) juegan un papel fundamental de acompañamiento y corresponsabilidad con relación a este tipo de proyectos, de cuya acción se requiere la generación de programas y marcos que favorezcan la cohesión y horizontalidad del contexto socio-económico en el que dichos proyectos deben realizarse.
  5. Confianza en la inteligencia colectiva como instrumento promotor y generador de proyectos participativos. La gestión coordinada del potencial propiciado por la experiencia y la formación a lo largo de la vida (life-long learning)de los agentes que participan en los distintos ámbitos del tejido asociativo, profesional y empresarial representa uno de los pilares angulares para la generación de proyectos multidisciplinares e interdisciplinares.
  6. Protagonismo de las plataformas civiles y horizontales. La implicación de las asociaciones y agrupaciones civiles, sin representación de las administraciones públicas, se considera como requisito previo e inexcusable para garantizar la efectividad de los proyectos. Debido a la excesiva verticalidad de determinados proyectos, los efectos y rendimiento social de los mismos se ve reducido ante la carencia de vasos comunicantes que recojan los beneficios generados como consecuencia de dichos proyectos.
  7. Reconocimiento y promoción del liderazgo anónimo en los distintos ámbitos concéntricos en los que se estructura la sociedad (doméstico, familiar, socio-afectivo, profesional, laboral, cultural, institucional). El liderazgo entendido como servicio y compromiso con los fines y objetivos de los individuos en los distintos ámbitos (desde los nucleares a los periféricos) cohesiona a los integrantes de un mismo grupo y los orienta hacia un fin común bidireccional, en el que enriquecimiento y crecimiento personal y social / colectivo aumentan proporcionalmente.
  8. Desarrollo de una sociedad civil globalizada a partir de la sociedad global civilizada en la que ya estamos. Los estándares que rigen nuestras acciones en la aldea global parten de la instalación en la globalidad y llegan al individuo a través de unos canales socio-culturales propios de la sociedad occidental, de ahí que sean excesivamente verticales (bottom-up, en este caso). Se trata de recursos y procedimientos que requieren una sociedad civil cuyo entramado socio-económico sea más compacto y homogéneo con el fin de reducir la permeabilidad vertical y favorecer un drenaje articulado a través de vasos comunicantes que interconectan los diferentes ámbitos de desarrollo.